Amó, curó, lloró y resucitó. Amó, curó, lloró y resucitó.
Nació a la vida como un bebé, cambió su vida, también yo se. Perdió la vida y la recuperó, entregó la vida y resucitó.
Amó, curó, lloró y resucitó. Amó, curó, lloró y resucitó.
Estaba haciendo un mundo mejor, le hicieron daño hombres sin valor. Tejió un capullo y se acurrucó, y como mariposa resucitó. Y como mariposa resucitó.
Amó, curó, lloró y resucitó. Amó, curó, lloró y resucitó.
Nació a la vida, cambió la vida, volvió a la vida y resucitó. Volvió a la vida, desde el capullo, la mariposa, resucitó.
Este vídeo lo encontre en youtube. Es una canción sobre el buen samaritano muy animadita y bastante bonita. No se quién es su autor.
Un hombre bajaba hacia Jericó y en medio del camino el pobre topó con unos ladrones que sin compasión le dieron de palos hasta que cayó.
Sáquenme de aquí que estoy medio muerto, no quiero morir en este desierto.
Ayuda pedía sin saber a quién. Pasó un sacerdote de Jerusalén. Fingió no escucharle aunque oyó muy bien, y haciéndose el sordo se alejó de él.
Sáquenme de aquí que estoy mal herido, no quiero morir en este camino.
Al cabo de un rato se acercó un levita y viendo al herido que le solicita, dando un rodeo el encuentro evita, apresura el paso y se pierde de vista.
Sáquenme de aquí que estoy medio muerto. No quiero morir en este desierto.
Acertó a pasar un samaritano, que es un extranjero allí despreciado. Al ver las heridas de aquel pobre hermano, se compadeció, le tendió la mano. Curó sus heridas con aceite y vino, con mucho cuidado lo subió al collino. En una posada del pueblo vecino, lo dejó encargado y siguió su camino.
Díganme quién fue del prójimo hermano. Si fue el sacerdote o el samaritano. O si fue el levita. Cuál fue más humano.
Este bonito juego lo he descubierto gracias al blog "La clase de Religión en mi cole". Con él podemos divertirnos a la vez que aprendemos a ser constructores de la paz.